Tristeza

Ocram
5 min readNov 10, 2019

--

Un recorrido por una de las más profundas sensaciones, punto por punto.

Vacío

Era sabido que en algún momento te ibas a hacer presente, con esa frialdad que tanto te caracteriza, con ese apego al pasado y esa idoneidad para hacer mal.

Es tu trabajo, no lo juzgo. Es tu deber cambiar los colores a gris, tapar el sol con las nubes y llamar a la lluvia, cerrar caminos y puertas hacia otros destinos, cambiar ese corazón enamorado por una angustia que invade, cambiar la ilusión por triste realidad. Triste.

Confusión

Palabras, palabras y palabras que no sirven para más que para perpetuar a través del tiempo, pero no para sanar. Todo se fue, la lluvia se hizo presente y la confusión le ganó a la certeza, inseguridades, un alma sin completarse, un abrazo que no es abrazo y un beso que no es un beso, la poca importancia de un te amo dicho por compromiso.

¿Por qué tuve que ser así? ¿Por qué no puedo ser un muñeco más del sistema que solo pasa por la vida? ¿Por qué me cuestiono la vida? ¿Por qué?

Resignación

Quiero ser 11 y no puedo, el 26 permanece. No me dejan, me resigno. Resignarse. El 26 le ganó al 11. 11–26. 26–11. Me cansé.

Desilusión

Toda mi idealización cayó cual construcción antigua, fue dinamitada con tal violencia que dolió como un disparo al corazón, un arma apuntando directo a mi ilusión.

La verdad era mentira. Andaba ofuscado y cegado en una idealización, las nubes y la niebla no me dejan ver. No soy nadie. No soy nada. No soy.

Todo puede desaparecer, el silencio se hace el dueño de la conversación y la melodía solo suena por una parte, la orquesta suena y el partenaire baila, el público solo escucha. La orquesta quiere que el público aplauda, pero solo hay silencio, el partenaire se va. Solo queda la orquesta con su ilusión, con una música apagada. La música sin quien la oiga es simplemente un ruido obsoleto. Cuando un árbol cae en medio de un bosque sin que nadie lo escuche ¿hace ruido?, mejor dicho ¿vale la pena hacer ruido si nadie nos escucha?.

No hay mas disfraz, la tristeza me quitó ese complemento sentimental, la gente no tiene conciencia de dónde estamos, nadie me va a extrañar, todo hubiera sido lo mismo sin mí. Es mejor mirar a la pared, blanca, sobria, como todos deberíamos ser. Los colores sufren, el gris gana, el amor solo da sufrimiento, el odio prevalece. El mundo se va.

Comprensión

Palabras hirientes proliferan de las bocas menos esperadas, de las personas que queríamos y nos hacían bien. Nos atacan permanentemente, un día aman, al otro odian. Efímero.

Cuando tenías que estar, solo te echaste a reír. El amor era de mentira, tus sabias falacias supieron ganarle a mi idiotez sentimental, no quiero sentir más. La abstinencia parece la única solución, estoy dentro de una niebla que no me deja ver, algo controla mi ser. La tristeza tal vez.

Risas de mentira, pasos nerviosos, una mirada perdida buscando una luz en una oscuridad que agobia. Todos son luces pero solo algunos te van a ayudar a salir de la cueva, elegí mal, me llevaron mas adentro de lo que estaba, me perdí, la luz se apagó y no hay más que lobreguez.

No sé por donde seguir, la plenitud parece inalcanzable y el sedentarismo le gana al movimiento. Huí muy lejos de un amor que me hizo mal y entré a otro, resisto pero al final cedo. Esto no es algo bueno, es despecho.

Caída libre a la realidad

No sé, no sé cuando se hicieron las 8 de la noche, aunque algunos le dicen 8 de la tarde, no se si es simplemente decir o le tienen miedo a que se termine el día. Yo también le tengo miedo a eso, es un día, si, pero es impactante imaginar la infinidad de cosas que puedo hacer en un día, pero cuando estoy en el día no quiero hacer y pospongo, pospongo vivir o pospongo lo que dicen que es vivir.

Si, hoy estuve todo el día acá, no parece igual, o tal vez si, eso de esperar para responder un mensaje para que no parezca que no vivís.
Pero para mi vivir es también estar todo el día en tu casa, yo soy feliz con mi muñeco, yo lo personifico, festejo sus logros y siento sus derrotas y lo más importante, me divierte.

No se si está bien porque seguro que los que vivan como dicen que hay que vivir van a criticar esto, ellos saben que hacer, se despiertan y ya saben que va a pasar, no posponen eso que es vivir para ellos, están seguros y viven, viven pero no se si lo disfrutan. Yo, acá adentro con mi muñeco disfruto, prefiero vivir así y que se vaya y que sean las 8 hasta las 9 pero se que mi muñeco está y eso me calma lo suficiente como para olvidarme que pasó otro día más, otro, en el que mis sueños se reprimen.

Arte

El arte se encuentra tergiversado por mi estado emocional, todo tiene algo triste, todo tiene una gota de lluvia, de las peores lluvias, el llanto. Sonidos. Sentidos. No siento, no tengo. Lo único bello que puede salir de esto, es él.

El camino hacia el arte.

No estaba completo, era solo una mentira hacia mi mismo, soy el mismo incompleto de siempre, un tonto, un idiota, una falacia. Soy. No soy suficiente para nada ni nadie, no sé caminar como Tarzán, ella es Eva y yo no soy Adán, estoy en cualquier lugar.

Lo abstracto le ganó a lo concreto y lo superficial le ganó a lo profundo, es mejor ver de arriba y no profundizar, es mejor no pensar, es mejor no ser consciente de todo lo que nos pasa alrededor, es mejor no idear, es mejor no estar.

Mi cama me llama, quiero morir al menos por un rato, quiero silencio y oscuridad, ya no importa si el resto de la vida es igual. Es de noche otra vez, el día pasó y yo no viví o al menos no viví como los otros quieren que viva.

“Yo quiero el fin del dolor

Pero no hay fin, siempre hay más” *

*Tu Amor — Charly Garcia y Pedro Aznar. Álbum: Tango 4.

--

--

Ocram

Acá escribo las cosas que transitan por mi cabeza.